lunes, 19 de diciembre de 2011

Katiuska quería conformar un grupo vallenato de mujeres que se llamaría Las Cañaguateras


El Turco Gil señaló que el proyecto musical que se había convertido en el sueño de Katiuska era conformar el grupo vallenato Las Cañaguateras, integrado por mujeres. De hecho, Caterina Marshall, su amiga y compañera de agrupación, también se había sometido a la misma operación horas antes, pero con el médico Jorge Carreño, con el que inicialmente la cantante había conversado para hacerse la intervención, pero algo la hizo cambiar de opinión y buscó a la doctora Damaris, de la que obtuvo las mejores referencias por Internet.
Muchas lágrimas han corrido desde la muerte de Katiuska Mendoza el pasado martes mientras se practicaba una cirugía estética en la nariz; también han sido varios los pronunciamientos de la Clínica Valledupar, donde se hizo la intervención; la cirujana Damaris Romero, quien practicó la operación, y la Secretaría de Salud, que anunció una severa investigación administrativa, que finalmente conllevó al centro asistencial a aceptar que el anestesiólogo Fabio Vargas Lobo violó los protocolos de salud en este caso.
Lo cierto es que un presunto error truncó la vida y los sueños de una promisoria figura del canto vallenato; a sus 19 años, Katiuska, la nieta que heredó la vena musical del fallecido Rey de Reyes Nicolás Colacho Mendoza, ingresó al quirófano al mediodía del 13 de diciembre de 2011 en la clínica Valledupar, previamente había acordado la intervención con la cirujana y el anestesiólogo, estaba emocionada y hasta bromeó, se tomó unas fotografías con la bata y gorro antes de la operación, se despidió de sus familiares que la acompañaban en aquel momento y les dijo “nos vemos en una hora”; pero no sucedió, un paro cardiorrespiratorio acabó con su vida.
El afán de Katiuska de someterse a una cirugía estética era que en próximos días debía alistar la carátula de un CD que grabaría con el acordeonista Sergio Luis Rodríguez, producción que saldría al mercado en los primeros días de enero próximo. “Quería lucir bella para las fotos del disco”, dijo Carmen Lagos, tía de la joven.
“Ella siempre de manera jocosa nos decía que la herencia de su abuelo Colacho era la ñata, quería salir radiante y por eso se le metió la idea de corregirse la nariz”, señaló Carmen. “Minutos antes de la operación le mandó por BlackBerry la fotografía que se hizo en la clínica a mi hijo Juan Miguel, ya no había duda de que la cirugía no tenía reversa”, sostuvo.
Luisa Cotes, la madre de Katiuska, estuvo con ella, la vio ingresar al quirófano para la intervención que según la propia cirujana Damaris Romero no representaba mayor riesgo, sobre todo en una paciente joven y sana como la exvocalista de Los Niños del Vallenato.
El entusiasmo de Katiuska llenó de optimismo a su progenitora, que pacientemente esperó hasta que después de una hora los rostros de los médicos le anunciaron la tragedia; empezó a gritar y a llamar a su sobrina Nayssehell Cotes, quien estaba en una farmacia cerca al centro asistencial, y que alcanzó a escuchar cuando su tía le dijo “se murió mi niña”. La noticia también destrozó a Andrés El Turco Gil, el maestro musical que la vio crecer y pulió en el canto.

Katiuska Mendoza cantando “Mi amor no cambia”
Por: Jairo Ramos
Locutor y Productor de Radio
jhonkar1926@hotmail.com

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